Los socialistas quieren superar los resultados de 1999, los peores en veinte años de elecciones locales, y sueñan con recuperar la alcaldía perdida en 1995
15 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.El 23,5% de votos que logró en 1999 la lista municipal del PSOE supuso su peor resultado desde las elecciones que en 1979 convirtieron a Manuel Soto Ferreiro en alcalde de Vigo. En aquella ocasión los socialistas alcanzaron el 26,3% y a partir de ese momento el crecimiento fue constante hasta 1991. Por méritos propios o por causas imputables a sus adversarios, las dos elecciones a las que concurrió Carlos Príncipe constituyeron sonados batacazos que incluyeron sendos descensos de votos. Por supuesto, su sueño de retornar a la alcaldía se quedo en eso, en un sueño.Cara al próximo 25 de mayo los socialistas parten con dos objetivos: el principal recuperar la alcaldía, pero si eso no es posible tampoco se quejarían si mejoran su posición en el seno de la corporación. Lo habitual, sin embargo, es que si no logran el sillón municipal es improbable que se produzca la ansiada mejoría de votos. Aspiraciones En cualquier caso, existe en estos momentos margen suficiente para la carambola que representaría lograr el puesto de alcalde para Ventura Pérez Mariño sin que aumente la cifra de votos o, al menos, el número de concejales. El BNG cuenta desde 1999 con ocho ediles por siete del PSOE. Los acuerdos entre ambos partidos conceden la alcaldía al que obtenga mayor número de votos en el supuesto de un empate en escaños. Por tanto, con siete ediles cada partido (en cuyo caso el PSOE seguiría como estaba), si Mariño supera a Castrillo en sufragios se convertiría en alcalde sin una remontada electoral.Por este motivo tuvieron tanta importancia en 1999 los 1.800 votos que obtuvieron de ventaja los nacionalistas sobre sus socios del PSOE y que a la postre les dieron la alcaldía.En los meses anteriores Carlos Príncipe repitió hasta la saciedad que sólo precisaba «un voto más que el BNG para volver a la alcaldía». No lo consiguió y achacó el resultado a los sufragios socialistas que fueron a parar a la lista independiente de Manuel Soto.Cuatro años antes tampoco ganó, pero esa vez el PP obtuvo mayoría absoluta. Dos listas independientes tuvieron la culpa de dejar en la cuneta a Carlos Príncipe Suerte esquiva En el primero de los casos Agustín Arca abandonó el gobierno y montó una lista independiente, lo mismo que los vecinos de Teis disconformes con la empacadora de Teis. Ambas quedaron a las puertas de obtener concejales pero en conjunto superaron los 14.000 votos. En 1999 Soto tuvo más éxito y con algo más de 8.000 sufragios y su acta de edil fue el culpable de que Príncipe perdiera su oportunidad de volver a la alcaldía. Lo que ocurra dentro de tres meses con Ventura Pérez Mariño es una verdadera incógnita. El PSOE se ha trazado como barrera los siete escaños actuales; por debajo sería un fracaso pero seguir como ahora permitiría a los socialistas, esto es, a los dirigentes del partido, encarar con cierta tranquilidad el proceso de refundación y la etapa posprincipista. Obviamente, si son más de siete concejales las botellas de champán correrán la noche del 25-M...