Los guardeses disfrutarán próximamente de una nueva zona de ocio, en la que tendrán la oportunidad de recorrer uno de los espacios naturales más emblemáticos y atractivos de la geografía gallega. Y es que están a punto de iniciarse los trabajos de construcción de la senda litoral que unirá la avenida Fernández Albor con la desembocadura del Miño. Será un revulsivo económico además para la villa, que durante los meses de verano triplica su población, y que permitirá apoyar la desestacionalización turística ampliando la oferta de tiempo libre en una clara apuesta por aprovechar, mantener y rentabilizar los recursos naturales propios. Otras mejoras Las obras implican también trabajos de mejora en el entorno de la costa, como la limpieza general de la zona y la retirada de escombros y basura. La ejecución de un sistema de drenaje y el movimiento adecuado de tierras conllevará la fijación de la morfología del terreno frente a las aguas subterráneas. El Concello ya recibió la distinción de Municipio de Interés Turístico en junio del 2001. Desde entonces se han desarrollado otros planes de revitalización económica y de mejora de servicios como la construcción de la nueva estación de autobuses que, antes de fin de mes, será inaugurada por el presidente de la Xunta, según adelantó José Luis Alonso Riego.