?os restos de fuel siguen manchando la ría de Vigo. Cada mañana, numerosas playas y rocas reaparecen con manchas. Son galletas pequeñas, en algunos casos sólo bolitas del tamaño de monedas, pero tan insistentes que desesperan a quienes participan en las labores de limpieza, sea en tierra o sea desde el mar. Rocas y calas Las galletas de chapapote continuaron llegando durante todo el día de ayer a la costa de O Val Miñor. Las playas más afectadas son las de Concheira, Frades, Ladeira, Praia América, Panxón, Madorra y Patos. Los restos del Prestige también se han acabado depositando en las rocas de Monte Lourido y en las calas de Monteferro. En las tareas de limpieza, trabajaron unas 70 personas, entre operarios municipales, Protección Civil y empleados de Tragsa.