La creación del segundo puerto deportivo continúa generando un intenso debate en la sociedad baionesa. Alrededor de 200 personas se reunieron este fin de semana en el auditorio municipal para analizar las repercusiones que tendrán estas instalaciones sobre el futuro de la villa turística. También acordaron secundar la manifestación en contra del relleno organizada por la plataforma en defensa de la bahía para el sábado 8 de febrero. Al acto no podían faltar representantes de los sectores que más directamente se van a ver afectados por las futuras instalaciones náuticas, como la Cofradía de Pescadores, la Agrupación de Mariscadoras o la sociedad de pesca deportiva Valle Miñor. El patrón mayor, Jesús López Méndez, dejó claro que no se opone a la construcción del puerto, pero sí a la ubicación, pues mientras a los pescadores no les permiten la ampliación del muelle, las nuevas instalaciones contarán con un relleno de 11.000 metros cuadrados. Ricardo Beiras, profesor de Ecología de la Universidad de Vigo, abogó por la realización de un estudio de impacto ambiental avalado por organismos independientes. Por su parte, la economista María Xosé Vázquez, destacó el problema del tráfico que supondrá el acutal proyecto, al incluir un aparcamiento de casi 300 plazas. Portos adjudicó la explotación de las instalalaciones a la empresa Ronáutica.