La oposición sumó sus votos a los del BNG para desbloquear este importante proyecto
23 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.? El complejo y zizageante proceso para sacar adelante el proyecto urbanístico Finca do Conde cubrió ayer la que puede ser la fase crucial. Los votos del PP unidos a los del Bloque y de Manuel Soto dieron validez a la junta de compensación aprobada en su día, lo que permitirá una rápida concesión de licencia de obras. Se cierra de esta manera el ciclo iniciado en julio pasado cuando el Bloque paralizó la tramitación al estimar que Fomento era propietario de terrenos y por tanto debía integrarse en la junta de compensación y recibir su parte en la edificabilidad. Esta medida generó una consulta al Consello Consultivo de Galicia, que dio un varapalo a las tesis del gobierno local, estimando que Fomento estuvo a punto de expropiar terrenos en este ámbito pero que no lo materializó.La intervención del Consello Consultivo ha sido providencial para los promotores ya que su informe ha provocado un vuelco en la postura de los nacionalistas, que lo han acatado, pero no así en la del PSOE. Sus concejales propusieron ayer, sin éxito, que dado que el informe no es vinculante se mantuviera el rechazo a la junta de compensación. Enfrentamientos El debate de este asunto provocó de nuevo agrias discusiones entre Manuel Soto y Delfín Fernández (PSOE), mientras José Manuel Figueroa (PP)y Xabier Toba (BNG), cuyos grupos aportan el grueso de los votos favorables al proyecto, se mantenían como observadores. Fernández llegó a decirle a Soto que se sentía ofendido por juicios del valor del tipo de «creo que estás siendo instrumentalizado con absoluta incosciencia por tu parte». Resultaba evidente que el portavoz socialista exteriorizaba un gran malestar al comprobar la derrota en la batalla política contra el proyecto cinco años después de iniciado. Aunque Toba mantiene nominalmente su oposición se limitó a constatar que el informe del Consello Consultivo zanja la situación «como máxima autoridade xurídica».Tampoco se molestó en dar grandes explicaciones el portavoz del PP, responsable del aplazamiento de la aprobación durante una semana. Reunión tardía Figueroa forzó siete días antes que el proyecto quedará sobre la mesa supuestamente para consultar con su grupo el sentido del voto. El encuentro lo convocó poco antes de la reunión lo que evitaba que se conociera su postura con antelación. Ayer se limitó a afirmar que por «coherencia» lo respaldaban y que se trata de «una inversión fundamental para la ciudad con la que también está de acuerdo la A VV».