El comisario niega que haya una oleada de crímenes en la comarca

VIGO

CAPOTILLO

El SUP sostiene que Vigo se parece cada vez más al barrio del Bronx de Nueva York El asesinato de una pareja lusa en Vigo y el de un constructor en O Rosal el 11 de enero -dos días después del descubrimiento de los cadáveres de los portugueses- han generado una alarma social que se viene arrastrando desde la muerte de Déborah Fernández el pasado mayo y que prosiguió con los dos muertos y los dos heridos por sendas bombas en Redondela y Cabral el 5 de noviembre.

20 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Sin embargo el nuevo comisario jefe, Manuel Mariño, negó ante los micrófonos de Radiovoz que esté produciéndose una «oleada de crímenes». Mariño recalcó que en «Vigo no está muriendo gente asesinada por las calles. Los ciudadanos normales no están cayendo como moscas». Respecto a los casos recientes explicó que el cuerpo de Déborah apareció en una zona que no es de su jurisdicción y añadió que en cuanto a las dos bombas de Redondela y Cabral «la gente olvida que hay un detenido por estos hechos». El representante del Sindicato Unificado de Policía, Ángel Varela, tiene una visión más pesimista y aseguró ayer que «Vigo se parece cada vez más al Bronx de Nueva York» por lo que considera que debería articularse una verdadera brigada judicial. Pero no todo es negativo. Los 40 refuerzos de la Policía Nacional llegarán en septiembre. La seguridad también se verá incrementada con otros 30 agentes municipales.