San Amaro y la buena mesa

Monica Torres
M. Torres CAMPOSANCOS

VIGO

M. MORALEJO

La Entidad Local Menor de Camposancos volvió ayer a demostrar su fidelidad en San Amaro. Y es que, pese a que su Patrona sea La Visitación de la Virgen, El Santo curador del reuma parece tener más «devotos». Aunque el tiempo no acompañaba, fueron 250 personas las que no quisieron faltar a su cita anual y se congregaron en la Nave de Camposinas. Claro está que, a la festividad litúrgica se le sumaba otra solemne tradición, la degustación de los mejores lacones y paletas de la zona. Un año más fue Cátering Galicia la encargada de servir un menú que, como no podía ser de otra manera, se completó con el caldo, los chorizos y los clásicos melindres y rosquillas. En total se consumieron más de cien kilos de lacón y otros tantos de patatas, grelos y chorizos. Además de disfrutar de la buena mesa, los asistentes al evento gastronómico se sumaron a la iniciativa de la comunidad vecinal de montes de Camposancos, progenitores del encuentro. Y es que, desde 1998 se reúnen para continuar una antigua tradición, ya que desde hace muchos años, cientos de personas acudían a la misa de San Amaro y, después de la multitudinaria procesión, comían los productos de los cerdos sacrificados durante toda la navidad. Ayer como entonces, una vez hecha la ofrenda al Santo y ya sin molestias de reuma los «fieles» disfrutaron de una larga tarde de baile.