La delegada de la consellería de Sanidade, Dolores Pan, visitó a los enfermos más pequeños del Xeral, repartiendo regalos y olvidando los grandes problemas cotidianos
03 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Dolores Pan no trajo un ídem debajo del brazo, sino montones de regalos. La delegada provincial de la consellería de Sanidade visitó ayer a los niños que están ingresados en la planta de pediatría del hospital Xeral repartiendo obsequios. Al personal del centro no le hizo regalos, aunque todos han pedido a los Magos más recursos humanos y menos listas de espera. Un centenar de pequeños se ven obligados a pasar las navidades en el centro sanitario por patologías de todo tipo. Una docena de ellos son los más graves puesto que padecen cáncer. La leucemia es el tumor más frecuente entre estos niños. Miguel, un niño de poco más de dos meses fue uno de los que recibió un juguete de construcción de manos de la delegada de la consellería. Su madre, María del Carmen Martínez, contó que está pendiente de que hoy o mañana intervengan a su hijo «pero es una operación sencilla por lo que no estoy preocupada». Cecilia, de catorce meses, es, por degracia, una visitante asidua del hospital. Padece de los bronquios y cuando llega el mal tiempo tienen que ingresarla hasta que se recupera. Cecilia demostró dominar la situción y estuvo de los más serena y afable ante el cortejo de visitantes, incluido el fotógrafo. Los padres de los niños pueden permanecer con ellos todo el tiempo que quieran en la habitación. Así se curan antes, dicen los expertos. Ayer una emisora de radio realizó su programa en directo desde la zona de pediatría. Tania, Diego e Isabel, entre otros niños, participaron en la tertulia. Cuando Dolores Pan llegó a la sala y se colocó frente al micrófono hizo gala de un buen humor, que muchos políticos no exhiben en público: -Me llamo María Dolores, un nombre muy apropiado para visitar un hospital. De esta guisa se presentó a los niños y al equipo de animación, entre los que se encontraba el payaso Tanito. Dolores Pan relató que la iniciativa de hacer regalos a los pequeños hospitalizados se lleva a cabo todos los años. «De los niños malitos tenemos mucho que aprender. Son la verdad simple», sentenció, filosófica, la delegada. Pan no se mostró muy ambiciosa en su carta a los Reyes Magos. «Para la sanidad viguesas pido que sigamos mejorando en la línea que llevamos y para mí, continuar trabajando como en el año 2002 y seguir estando a la altura de las circunstancias». Las circunstancias no son muy favorables: algunos consultorios de atención primaria están colapsados y el Xeral también, aunque este problema se paliará en parte con la ampliación del centro, que se adjudicará este mismo mes, según indicó el gerente Manuel Sánchez. El proyecto, que costará 10,3 millones, contempla una nueva área de atención de urgencias pediátricas y un hospital de día para oncología. Lo malo es que el edificio no estárá listo antes de tres años, como mínimo.