«Nadie sabe lo que puede venir»

VIGO

CAPOTILLO

Los marineros de la Cofradía de Vigo se organizan en turnos para salir cada mañana a avistar las manchas de chapapote e intentar frenar su entrada

17 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

José Antonio Tizón acude cada mañana al centro logístico de O Berbés, una oficina abandonada de Caixanova que ahora es lugar de encuentro obligado de los pescadores de la cofradía de Vigo desde que entró en vigor la prohibición de salir a faenar. -¿Cómo está en la actualidad el ánimo de los pescadores? -Estamos preocupados claro, porque no sabemos lo que va a venir, ni lo que va a durar esto. De hecho montamos aquí esta base en previsión de lo que pueda suceder. Por lo menos que no nos coja como el primer día. Ahora tenemos material para darle a la gente, para que no vayan para el mar de cualquier manera. -¿Están ustedes en contacto con Capitanía Marítima? ¿Qué noticias reciben de los centros de coordinación? _Sí, viene por aquí. Lo que pasa es que yo comprendo que es muy difícil coordinar a unas 300 planeadoras, 200 barcos y más de 3.000 personas. Pero ahora no hay problemas. -¿Cuáles son las últimas previsiones que han caído en sus manos? -Estamos un poco miedosos, porque anteayer estuvimos trabajando y localizamos unas veinte manchas pequeñas a unas nueve millas de la costa, y el tiempo no ayuda para salir a limpiarlas. -¿Qué le parece el plan de playas de sacrificio planteado para desviar el vertido en caso de que entre en la ría? -Si es una mancha muy grande la que viene y no hay medios para sacarla en el momento lo lógico sería hacer eso. Cuál sería la mejor zona, eso depende de donde vengan los vientos, por donde entra la mancha... No se puede planificar y fijar de antemano una playa concreta porque sería arriesgado. -La sociedad se está volcando. Se abren cuentas, se hacen donativos y la solidaridad parece no cesar ¿Han recibido ya algo? -A mí no me preguntes nada. Ayer llamó una persona de una empresa y me dijo: «mira es que nosotros tenemos aquí dos millones de pesetas para donar, ¿tenéis una cuanta abierta?». No mira, no tenemos. Además, ahora no es una cuestión de dinero, si no de medios para poder trabajar. -¿Les preocupa a dónde irá a parar el dinero que se recauda con estos fines? -Me imagino que no será un dinero que llegue de modo directo para los marineros, creo más bien que será para reponer material y para regenerar las playas, la limpieza de las piedras, y ahí si que vamos a necesitar la colaboración de todos y todas las ideas y proyectos que sirvan para triunfar en este empeño.