La jornada fue aprovechada por algunos para conocer la situación de la marea negra y por otros para saludar a antiguos colegas o disfrutar de los flamantes premios
06 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Un directivo celeste con doble preocupación Sabino López, gerente del Real Club Celta, estaba ayer entre los miles de personas que se acercaron hasta el litoral para ver con sus propios ojos hasta dónde llegó el chapapote y cómo está estragando las costas. López estaba doblemente preocupado, ya que es asturiano y además de dolerle Galicia, le duele su tierra, donde también empieza a llegar el vertido del Prestige. El directivo céltico estuvo hablando con los voluntarios que estuvieron trabajando en una zona en la que ayer, no paró de llegar gente. Tanta, que en vez de parecer una jornada festiva de puro invierno, parecía un día de playa. Colegas Actos como la celebración del Día de la Constitución sirven también a los políticos para reencontrarse y ponerse al día sobre sus andanzas por el mundo. es lo que le pasó ayer a Manuel Pérez. El ex alcalde vigués y eurodiputado aprovechó la ocasión para saludar a algunos miembros de la corporación y felicitar a la autora del bando de este año, la magistrada Teresa Conde-Pumpido. En el evento también estaba el Valedor do Cidadán, Luis Espada Recarey, los comandantes de la Marina y de la Etea, un representante del Cuerpo Nacional de Policía, el cónsul de Francia, vigueses distinguidos y algunos concejales. Entre ellos, Carlos Príncipe, Jacinto Lareo, Marisa Outón, Manuel Couto, Isaura Abelairas, Amador Fernández, Ana Gandón, Carmen Corbalán, Belén Sío y Delfín Fernández. Betero, con «escolta» policial No es que el jefe de protocolo del Concello de Vigo haya pedido refuerzos o se metiese en líos. No. Es que Avelino San Luis, más conocido en medios municipales por Betero, fue galardonado con el premio que concede la policía local de Vigo. El susodicho trofeo reproduce el sombrero que lucían en tiempos pretéritos los agentes, (y que todos conocíamos por el nombre de bacinillas). El jefe del cuerpo, Sotelo, le hizo entrega del recuerdo. Pero el acto no terminó ahí. También hubo momento para disfrutar de la gastronomía en los salones de un restaurante con espléndidas panorámicas de la ciudad.