La fauna marina lanza un SOS

La Voz M.S.D. | VIGO

VIGO

M. MORALEJO

La marea negra comenzó a arrojar ayer a las playas los cadáveres de las primeras víctimas en las Rías Baixas. El centro de recuperación de aves de Campiño, en Pontevedra, también recibió ayer los primeros pacientes intoxicados e impregnados de fuel procedentes de Ons, Cíes y Aldán. Allí, los voluntarios trabajan a contrarreloj para intentar salvar el mayor número de vidas posible. «La tasa de recuperación está siendo sorprendentemente alta», afirma Antón Lois, que trabaja en el centro como voluntario. Buena parte del éxito obedece a la presencia en Campiño de un equipo de IAWF, una ONG especializada en el tratamiento de aves intoxicadas por vertidos de petróleo que, según explica Antón Lois «están a años luz de las técnicas que nosotros practicábamos hasta ahora». De momento, el centro de Campiño da respuesta a la demanda, pero según el ecologista «trabajamos con unas previsiones que no son nada buenas. Nos tememos que esto vaya a mucho peor».