No todo el mundo está de acuerdo con la operación. Al pleno de la Zona Franca asistieron ayer trece miembros y dos de ellos, los concejales del PSOE Delfín Fernández y Uxío González, se abstuvieron en la votación. Argumentan que se trata de una «compraventa pura y dura» sin tener en cuenta que la ETEA es un bien público, no un bien cualquiera que deba someterse a las leyes del mercado. Los socialistas creen que el precio es excesivo, que las negociaciones han sido poco transparentes y que el alcalde no ha representado, como presidente de la Zona Franca, los intereses de la ciudad. Pablo Egerique, sorprendentemente, no le dio copia del texto del protocolo que se va a firmar a los miembros del pleno. Ni siquiera informó de la operación al comité ejecutivo el día anterior. Según los representantes del grupo socialista, el delegado del consorcio ha tratado a todos como niños y se preguntaron «cuándo actúa como presidente del PP y cuándo como delegado de la Zona Franca». Sobre la disconformidad de sus socios en el gobierno local, el alcalde Lois Castrillo se limitó a decir que «teñen o seu criterio propio». El PSOE pone en duda que el regidor nacionalista estuviese informado en todo momento de una operación. Recuerdan que se facultó a Egerique para tantear a Defensa y ha cerrado el tema.