El gusto por el gatillo

X. A. PEROZO

VIGO

LA GOTERA

28 oct 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

NO HACE mucho tiempo tuve ocasión de ver un videojuego en el que la principal pericia del jugador consistía en conducir por calles tortuosas y matar viandantes para sumar puntos, al tiempo que se libraba de objetos y trampas que aparecían en su camino. Un perro valía equis, una viejita equis más diez, un forzudo equis más veinte... y así sucesivamente. A más muertos, más partidas gratis y nuevos records. Quedé escandalizado frente a tamaña perversión y pensé en qué modo influiría en los futuros conductores. Hace unos días he visto el nuevo lanzamiento en EE.UU., se trata de un videojuego de un comando americano que entra en Irak y su misión consiste en matar a Sadam Husein. El que lo consigue gana después de dejar un reguero de cadáveres en el camino victorioso. Ayer he entrado en una sala de recreativos de Vigo. En casi todas la máquinas los rapaces corrían conduciendo coches o mataban todo tipo de sujetos virtuales. Disfrutaban la locura del volante y el gusto del dedo compulsivo en gatillo. Naturalmente mi pregunta es obvia: -¿Cuántos de ellos emularán mañana a esos locos americanos, asesinos en serie, de ese Washington de serie negra?