Máquinas en lugar de hombres

VIGO

CAPOTILLO

La instalación de los nuevos contenedores de residuos permite utilizar los camiones adquiridos por la concesionaria que precisan sólo un operario en lugar de tres

08 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

La imagen de los operarios de la basura llevando contenedores repletos hasta el camión está a punto de desaparecer. En la noche del lunes al martes el 6% del total de residuos fue recogido por los nuevos camiones de la empresa concesionaria, FCC. La principal diferencia es que sólo precisa un operario, el conductor, quien se encarga de todo. Desde la cabina maneja unas pinzas que sujetan y elevan los recipientes para vaciarlos en su interior. El pasado día uno la empresa que ganó el contrato de los contenedores, Contenur-Otto, empezó su colocación. La intención de sus responsables y de la concejala de Limpieza, la socialista Isaura Abelairas, era instalar sesenta cada jornada. El listón estaba muy alto porque todavía en la mañana de ayer la cifra de los instalados ascendía a sólo 134. Pese a ello la noche anterior se retiraron de las calles en estos recipientes 21 toneladas de basura de un total de 350. El alcalde y la concejala comprobaron ayer en las inmediaciones de la avenida de la Florida el funcionamiento del nuevo sistema. Castrillo y Abelairas confirmaron que el proceso se va a acelerar en los próximos días con la finalidad de que en los últimos días de diciembre esté concluido. Recogida dominical Si se cumplen los plazos empezará entonces a aplicarse la recogida dominical, un compromiso que arrastra casi un año de retraso sobre las previsiones. Su entrada en servicio fue uno de los argumentos utilizados para subir el recibo y al no llevarse a cabo provocó un fuerte malestar entre los ciudadanos y la protesta expresa de la federación de asociaciones de vecinos, que sin embargo no logró que se anulara la subida. El mayor problema que se está encontrando la empresa para colocar los nuevos contenedores es la falta de colaboración ciudadana, posiblemente por desconocimiento. Muchos de los espacios reservados son ocupados por coches aparcados, lo que dilata la operación. El cambio de ubicación de los contenedores (la cifra total pasa de 12.000 a 4.500) también encuentra resistencias en vecinos. Tras una costumbre de años algunos tienen que llevar ahora la bolsa de basura a un emplazamiento que nunca está alejado. En alguna ocasión el lugar del antiguo contenedor aparece atestado de bolsas mientras el nuevo sigue vacío. Con el paso de los días, sin embargo, la situación se ha ido normalizando.