La dureza de «Las criadas» devuelve a Emma Suárez a los escenarios

VIGO

La pieza teatral llega a Vigo tras obtener éxitos de público en Barcelona, Madrid y Bilbao Las actrices destacan la intensidad interpretativa que requiere esta obra de Jean Genet

27 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

A Polémica, desconcertante, reflexiva o dura son algunos calificativos empleados ayer por Emma Suárez y Maru Valdivielso para definir la obra que las acerca a Vigo, junto a Mónica López. Las Criadas fue escrita por el polémico escritor francés Jean Genet en 1947 pero los temas que trata mantienen su actualidad porque aborda el dolor, la humillación y la relación entre dominadores y oprimidos. «Me ha permitido volver al teatro y trabajar en los sentimientos humanos. Me interesaba volver porque necesitaba una puesta a punto como actriz», explicó Emma Suárez respecto a su participación en esta obra después de mucho tiempo sin actuar en un escenario. Dirección de Mario Gas La obra está dirigida por Mario Gas, «lo más grande que ha parido este país», según afirmó Maru Valdivielso, y fue estrenada en Barcelona, donde estuvo dos meses y medio. Las Criadas llega a Vigo tras ser representada en Madrid y Bilbao, con gran éxito de público. Las dos actrices explicaron que los respectivos personajes que interpretan requieren una gran implicación emocional. «Me obliga a descontrolar a la hora de interpretarlo y a controlar al finalizar porque sino mataría a un técnico. Son personajes que están al límite y es lo más hermoso de ellos», señaló Maru Valdivielso. La protagonista de La Señora recordó que ya había actuado en el teatro del Centro Cultural Caixanova y lo calificó como de los más bonitos de España. Por su parte, Emma Suárez aventuró que la obra podría desconcertar a los espectadores, «porque, quizás, no estén preparados para encontrarse algo así». «No es agradable encontrarse situaciones de conflicto, pero sirve como reflexión sobre el entorno que nos rodea. Es un viaje alucinante de amor y odio», añadió la actriz. Argumento Lo que comienza como inofensiva escenificación de un pasatiempo inocuo de dos sirvientas, que asumen sucesivamente el papel de señora y el de su compañera, se va transformando en un encadenamiento de complicados juegos de identidad, centrados en la representación de un ritual siempre inacabado, hasta transformarse en una fascinante indagación sobre la condición humana, la complejidad de las relaciones interpersonales y la búsqueda del sentido de la realidad. Aunque Mónica López no pudo estar presente en la rueda de prensa de presentación de la obra, su compañera Emma Suárez tuvo palabras de elogio para su trabajo. «Es muy importante la complicidad que hay entre los personajes. Nunca había trabajado con ella y ha sido un placer hacerlo ahora», comentó la actriz. Mónica López no participó en las primeras representaciones y se sumó al elenco cuando Las Criadas llegaron a Madrid.