Gaudeamus igitur, iuvenes

Luis Carlos Llera correo@lavoz.es

VIGO

ÓSCAR VÁZQUEZ

Muchas personalidades pero pocos universitarios en la radiante apertura del curso académico presidido por Manuel Fraga y al que asistió, con el birrete, el doctor Beiras

24 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Gaudeamus igitur La serpiente multicolor de los birretes tomó posiciones en el vestíbulo del salón de actos de Económicas. Desde los jóvenes doctores a los veteranos fueron poniéndose por orden. El rector, Domingo Docampo, máxima autoridad, hizo dos excepciones e hizo ascender a Xosé Manuel Beiras, tocado con sus vestes de doctor en Derecho y a Luis Espada, primer rector que tuvo la Universidad. Iuvenes dum Sumus Como dos jóvenes estudiantes reían José Luis Meilán y Xosé Manuel Beiras que estuvieron departiendo amigablemente antes del acto académico. Post iucundam iuventutem Al acto asistieron unas 250 personas. Había muchas personalidades pero pocos universitarios si tenemos en cuenta que en la Universidad de Vigo hay 1.600 profesores y 30.000 estudiantes. Post molestam senectutem Julio Fernández Gayoso, director general de Caixanova fue uno de los que «escoltó» en su retirada a Manuel Fraga, que se marchó pronto del aperitivo. Gayoso estuvo charlando animadamente con el presidente de la Diputación de Ourense, José Luis Baltar mientras que su homólogo de Pontevedra, Manuel Abeledo departía con los altos cargos militares, que vestían sus mejores galas. A la solemne apertura de curso no faltaron importantes empresarios como el presidente del Club Financiero, Ángel López Soto, el presidente de la Confederación de Empresarios de la provincia de Pontevedra, Guillermo Alonso Jáudenes o el secretario de dicha institución, Ramón Búa. En un lugar preferente, pero incómodo, estuvo sentado el alcalde de Vigo, Lois Pérez Castrillo y en la cabecera, junto a los rectores de Vigo, Santiago y A Coruña, además del presidente Fraga, los presidentes de los consellos sociales de las universidades de Vigo y Santiago, Alfonso Zulueta y Jesús García Calvo. Nos habebit humus Sobre el anfiteatro al aire libre de la facultad los invitados se echaron unas risas mientras disfrutaban los pinchos de El Molino. Eso sí, previamente se quitaron los birretes.