Vigo triunfa en el «verano negro»

Rebeca Barreiro VIGO

VIGO

A mal tiempo, buena cara. Al menos, el refrán parece que funcionó en Vigo. Aunque el tiempo atmosférico vaticinaba un verano negro para los hosteleros, lo cierto es que el grado de ocupación hotelera durante los meses de julio y agosto rozó el 74%. Se supera en un veinte puntos a la media gallega, según datos recabados por la Concellería de Turismo en las empresas del sector. Estas cifras confirman el tirón de Vigo como destino turístico, en un año de ligero retroceso en Galicia y más pronunciado en el resto de España. La concelleira de Turismo, Linlián Álvarez, se mostró satisfecha con los resultados generales obtenidos este verano. No obstante señala que la ocupación hotelera es un dato relevante pero no esencial a la hora de hacer el balance. Considera que lo realmente importante es mantener el nivel de ocupación con respecto a años anteriores, «apostando por la calidad». De hecho, el grado de fidelización turística de la ciudad olívica es máximo, lo que augura muy buenas expectativas para los profesionales del sector, fundamentalmente para los establecimientos que están apostando por la calidad. De cumplirse las expectativas, el ejercicio de 2002 podría cerrarse con más de novecientos mil turistas. Los favoritos Las Islas Cíes, el Casco Vello, A Pedra y Castrelos centraron la atención de los turistas que visitaron la ciudad este verano. En la oferta cultural triunfa el Museo del Mar, desde su apertura a finales de julio. Los visitantes también han destacado la hospitalidad de los vigueses y de la Policía Local, que actuaron de guías improvisados. Con respecto al lugar de procedencia de los turistas, se ha evidenciado un incremento en la afluencia de extranjeros. Los franceses, holandeses y alemanes son los que más visitan la ciudad, aunque cada vez son más los europeos del norte o sudamericanos los que se deciden a venir. A nivel nacional, gallegos, madrileños, catalanes, andaluces y valencianos, son fieles a su cita con Vigo, pero cada vez más acuden viajeros vascos, cántabros y murcianos.