Arthur Andersen, la compañía que ha contratado el Concello para controlar a las empresas concesionarias, es la misma que audita las cuentas en toda España de Fomento de Construcciones y Contratas (FCC), grupo que controla los servicios municipales de agua, basura y ORA en la ciudad de Vigo. Andersen ganó el año pasado un contrato por valor de diez millones de pesetas para instruir al gobierno local y los distintos departamentos sobre cómo exigir el cumplimiento estricto de los pliegos de condiciones. Lo puso ayer de manifiesto Manuel Soto, quien se preguntó cómo era posible encargarle una auditoría a la misma empresa que ya auditaba a la principal concesionaria de Vigo. El concejal dijo que existían dos posibilidades: «Ou este goberno non se entera ou xa o sabía e non fixo nada para evitalo». Soto sacó el tema a colación porque el pleno aprobó las retribuciones de Seragua para el año 2002. La empresa de abastecimiento y saneamiento de aguas cobrará a 0,8373 euros (casi 140 pesetas) el metro cúbico facturado. Promesa A su juicio, el espectáculo que Seragua dio en agosto en la parroquia de Beade fue «tercermundista», depositando pequeñas bolsas en un lugar donde incluso meaban los perros para paliar la falta de suministro a los vecinos. Endiende que el Concello no está exigiendo a las concesionarias un correcto funcionamiento. Recordó que fue una de las principales promesas electorales de nacionalistas y socialistas y que le encargaron la creación de una unidad específica al concejal Uxío González. Éste se ha quejado en más de una ocasión de la falta de presupuesto para poder crear la cultura de control en el Ayuntamiento, ya que apenas cuenta con un funcionario para la mencionada unidad.