Castrillo se compromete a regenerar la playa y mantener un paseo en Samil

VIGO

El alcalde vigués cree que «non se debe sacralizar» ni el muro ni el resto de las instalaciones El gobierno local rechaza un plan de Soto para ampliar el arenal

29 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El alcalde vigués considera factible el mantenimiento de un paseo marítimo y de instalaciones de ocio en Samil con la eliminación del actual muro y la recuperación de las dunas, lo que implicaría derribar las cafeterías existentes. Lois Castrillo procuró en todo momento mantener un elevado grado de ambigüedad sobre su visión de futuro para la zona, destinada a tranquilizar a la ciudadanía que utiliza masivamente esta zona de esparcimiento. Fue contundente en su defensa de la propuesta que figura en el avance del Plan General de Ordenación Municipal (PGOM). Consiste en construir una nueva y amplia carretera detrás del hotel Samil que permitiría anular la existente, construida precisamente sobre las antiguas dunas. Pero Castrillo no quiso ir más allá y se limitó a cuestionar la existencia del muro que soporta el actual paseo, en clara coincidencia con los colectivos ecologistas que han pedido su derribo. Otra solución El alcalde se quedó en un efectista «non se debe sacralizar o muro» y a garantizar que los miles de vigueses y foráneos que utilizan el arenal podrán seguirlo hacer en el futuro. No lo dijo, pero se desprendía de sus palabras, que quizás fuera otro muro, quizás más alejado y posiblemente con otro tipo de materiales. El debate lo suscitó Manuel Soto con su megasolución consistente en incrementar en un 500% la superficie de arena de Samil mediane aportes externos. Para el ex alcalde tal y como está es «a mellor praia urbana de Europa» y rechaza que se plantee siquiera derribar el muro. La existencia de un informe de la Universidad de hace varios años que atribuye al muro la pérdida de arena encendió la polémica. Soto lo cuestionó y José Manuel Figueroa (PP) aseguró desconocerlo y pidió una copia. Castrillo le fustigó por tanto desconocimiento y lo atribuyó a «falla de interese». La censura de alcalde le puso en bandeja una respuesta que seguro llevaba preparada desde hace semanas: «No admito críticas de este tipo de un alcalde que ni siquiera sabe el presupuesto que maneja; eso si que es algo lamentable», concluyó.