Los vigueses sólo conceden un aprobado raspado a cuatro de las 13 concejalías

REDACCIÓN VIGO

VIGO

ÓSCAR VÁZQUEZ

Dos áreas de gestión del PSOE y del BNG se salvan del suspenso general a los ediles, que obtienen las peores notas de Galicia El gobierno local suspende a los ojos de sus examinadores. ¿Tendrá que repetir curso o es, quizá, el mensaje contrario: esto no es lo suyo? Sólo cuatro de las 13 áreas de gobierno alcanzan un aprobado raspado, por encima del 5, y hay varias que podrían calificarse de muy deficiente, según se desprende del Barómetro de Verano de Sondaxe. Además, la valoración de quienes mandan es la peor de las otras seis grandes ciudades gallegas. Turismo y fiestas, competencias repartidas en dos departamentos distintos, obtienen un 5,5, y ya hacia abajo, deportes (5,4), asuntos sociales y mujer (también divididas, un 5,2) y, finalmente cultura (5,1).

21 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Cuando queda menos de un año para la reválida de las elecciones municipales del 2003, la mayoría de las concejalías del PSOE y del BNG suspende estrepetisamente a los ojos de los ciudadanos, léase contribuyentes que sostienen con sus impuestos toda la maquinaria municipal. La pregunta es: ¿tendrán que repetir curso o es, en realidad, un mensaje de que la política no es lo suyo y deberían dejarlo para dedicarse a otros menesteres? Sea como fuere, sólo cuatro de las 13 áreas de gestión se salvan del inapelable juicio de los vigueses, que son también los más duros a la hora de sentenciar a sus gobernantes locales. Los concejales vigueses obtienen la nota más baja de las siete grandes ciudades gallegas en las que Sondaxe ha realizado el muestreo. Muy deficiente Las simpatías hacia la gestión de los concejales, también en este caso, va por barrios, y así turismo y fiestas reciben el aprobado raspado del contribuyente, mientras que tráfico y aparcamientos podría calificarse como muy deficiente. En comparación con la media de las siete ciudades, el resultado es éste: Turismo en Vigo es valorado con un 5,5 y en Galicia con un 5,7, mientras que el tráfico se queda con un 2 en Vigo y sube hasta casi el 3 en el resto de la comunidad. Así las cosas, y a menos de un año de las elecciones municipales, la valoración negativa e individualizada del gobierno por parte de los vigueses, se suma al varapalo que supone valorar mejor a los dos candidatos del PSOE y del PP al sillón de la praza do Rei que al actual alcalde Lois Pérez Castrillo, en las filas del BNG, tal y como reflejan los datos del Barómetro de Verano de la empresa Sondaxe.