Nueve meses para aprobarlo

La Voz

VIGO

Los nacionalistas pusieron ayer en marcha el operativo destinado a conseguir en nueve meses, esto es, antes de las elecciones, el PGOM pueda estar inicialmente aprobado. Para la próxima corporación quedaría la sanción definitiva de un documento que estaría firmemente encarrilado y en el que no se podrían llevar a cabo modificaciones sustanciales. A primera hora de la mañana la junta de portavoces se reunía con el alcalde para recibir el documento de avance y negociar la continuación del proceso. Un rato después Toba y los responsables de Consultora Galega comparecían en una multitudinaria rueda de prensa. Para la tarde quedaba una larga reunión del Consello Sectorial de Urbanismo. Los responsables sociales y políticos recibían una copia y se suscitaba un debate sobre la exposición al público. El concejal de Urbanismo anticipó que el pleno del 29 de julio tomará conocimiento del documento. A partir de ese momento y de la publicación puede iniciarse el proceso de exposición. Toba anticipó su intención de que además de agosto se amplíe a septiembre dado el carácter vacacional del primero. A la vuelta del verano, pues, llegará el momento crucial para el nuevo PGOM que, además, coincidirá con la precampaña para las municipales. El consenso de estos dos años será puesto a prueba en el momento de adoptar decisiones sobre los cientos y quizás miles de alegaciones que pueden presentarse (en el del 1993 fueron algo más de 3.000 y se tardaron varios meses en estudiarlas y decidir su aceptación). Sobre ellas habrá que pronunciarse y es improbable que el acuerdo Cuiña-Castrillo evite los enfrentamientos en la escena municipal. Si los nacionalistas logran su objetivo el camino para la normalización urbanística quedará despejado, incluso aunque se produzca el año próximo un vuelco en el gobierno municipal.