Balaídos o el cuento de nunca acabar

VIGO

Celta, Concello y Xunta llevan cuatro años «mareando» el proyecto del nuevo estadio, que corre serio peligro Los vigueses llevan más de cuatro años oyendo hablar de un nuevo estadio. Que si reforma del actual, que si a Navia, que si a Cabral, que si mejor crear un gran complejo de ocio en Balaídos... Tras tanto baile propiciado por el Celta (que ha cambiado varias veces de estrategia) y por las administraciones (que tan pronto dicen sí como no) el proyecto parece un cuento de nunca acabar. Ahora, Concello y Xunta son partidarios de esperar al nuevo plan general para darle «seguridad jurídica» a la actuación. El club pone el grito en el cielo y dice que los inversores se van a esfumar. El fútbol mueve pasiones e imprecisiones.

30 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

¿Por qué no se hace el nuevo Balaídos? ¿Cumple o no cumple la legalidad el proyecto? Éstas son las preguntas que se hacen los vigueses ante una polémica que se alarga en el tiempo. La clave hay que buscarla en la Gerencia de Urbansimo del pasado 6 de junio. Todos los partidos aprobaron elevar a la Xunta una propuesta de modificación puntual del plan general vigente. Todos sí, pero el alcalde sorprende con estas declaraciones: «Eu non participei nos traballos técnicos; creo que coa lexislación do solo actual se dan certas imprecisións». Castrillo acababa de enviarle una patata caliente al conselleiro Cuíña, cuyo departamento tenía que informar de algo que el propio alcalde no veía claro. A los pocos días, el conselleiro visitó el Ayuntamiento y pactó con el alcalde que los nuevos proyectos urbanísticos de Vigo debían esperar a la reforma de la Lei do Solo de Galicia e incluirse en el nuevo plan general que ya se está tramitando. A los pocos días, el alcalde confirma lo que adelantó este periódico: el plan de Balaídos era uno de los sacrificados. El Celta reaccionó de forma enérgica. ¿Más retrasos? A Horacio Gómez le vinieron otra vez a la cabeza ideas sobre «paduanos». El club se ha gastado un buen dinero en contratar a especialistas en urbanismo y negociar con empresas la financiación. La cuestión estaba en saber qué dice de nuevo la Xunta. Los dirigentes del Celta acuden raudos a Santiago, pero Cuíña se muestra prudente. Que se reúnan técnicos de las dos administrataciones y dictaminen, dice. ¿Es legal lo que se pretende hacer en Balaídos? El gobierno local ve una intensidad de usos comerciales excesiva. La directiva del Celta se tira de los pelos. Le puede salir mal una operación que cifran en 155 millones de euros y que, en teoría, le sale gratis al Concello.