: EL HOUDINI VIGUÉS. Como ayer hablaba de circos y la temática parece haber tenido éxito, sigamos la estela del mayor espectáculo del mundo para disertar sobre un gran escapista, el mayor de todos los tiempos en el mundo político vigués, a tenor de sus reacciones en los últimos acontecimientos. Evita hablar con la prensa sobre política, se escapó de la votación en la que el comité federal del PSOE le inhabilitaba para los comicios municipales del 2003 por haber perdido la oportunidad en dos ocasiones anteriores, y se volvió a escapar del otro comité en el que se designó a su sucesor en la lucha por la alcaldía con los colores de la camiseta del puño y la rosa, o simplemente coliflor dependiendo del diseño que se prefiera. Ya habrán entendido que se trata de Carlos Príncipe , por su puesto. Pero antes de escapar el ex-alcalde vigués de las miradas de los Zapatero`s boys, le quedó tiempo para hacer apuestas con sus compañeros cabreados, digamos, del PSOE sobre el futuro político del ex-juez Ventura Pérez Mariño. Según cuentan fuentes presenciales de la conversación, Príncipe les apostó a un grupo de socialistas valencianos que su sucesor en la lista del PSOE vigués no durará ni un día más allá de la noche electoral. Según sus cálculos la candidatura de Ventura sólo será capaz de conseguir cuatro o cinco escaños, resultado con el que según Príncipe el ex-magistrado quedará deslegitimado para continuar en política y no le quedará más remedio que dimitir. : APUESTA OFICIAL. En el otro lado de la mesa socialistas, digamos la oficial, la apuesta es muy diferente. La cúpula del PSdeG asegura que las expectativas generadas con el fichaje del ex-magistrado, antiguo azote de Felipe González , superan lo previsto y por ello consideran factible esta vez sí superar al BNG y poder dar el salto a la alcaldía. Lo único que les tiene algo mosqueados es la presencia de Soto . Por eso cuando se les habla de pactos, tiemblan.