BUZÓN DEL LECTOR
23 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Ya pasó un año y medio desde que los últimos empresarios de Álvarez escaparon abandonando a más de 700 trabajadores sin que nadie hiciese algo por impedirlo. No hubo alarma social, aunque proporcionalmente -deudas-obreros-Hacienda-Seguridad Social-otros-, estamos en los mismos números que Rumasa, que sí provocó alarma social y se expropió. Va a hacer un año que los trabajadores -algunos- nos pusimos a buscar una salida. Ante la falta de acuerdo se formaron dos grupos. Uno -CCOO, UGT USO- proponen una SAL; otro -CIG- no propone nada. Se limita a esperar a ver cómo se desarrollan los acontecimientos y usan al GOG para hacer el trabajo sucio. Se cierra la empresa y las posturas siguen igual. Con el paso del tiempo las cosas se complican. Se va contra todo lo que signifique SAL. No dejan avanzar, pero ellos tampoco avanzan, les basta con destruir. Intentan hacer una sociedad patrimonial conjunta CIG-GOG. No hay acuerdo y el matrimonio de conveniencia empieza a romperse. Por necedad, tozudez o incongruencia de algunos la mayoría nos encontramos sin posibilidad de trabajar y abocados al paro. ¿Ahora qué hacemos? Josefa Barciela. Vigo.