MILITANTES DEL PSOE VIGUÉS CARTA A TOURIÑO
21 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.L socialismo vigués acaba de conocer a través de los medios de comunicación al candidato a las municipales... Cientos de militantes acaban de ver cómo se les usurpó su derecho a debatir, opinar y decidir el candidato a su alcaldía. Y no entienden por qué en Vigo, primera ciudad gallega, los militantes, protagonistas del partido, ni siquiera son consultados. Esta es la culminación de años de errores del socialismo vigués, en los que el secretario general, Carlos Príncipe, consiguió lo que ni la dictadura había conseguido, quitar la voz a los militantes... Y ahora, tras ese logro, tampoco se escucha la suya defendiéndolos. El partido en Vigo tiene mordaza y el secretario general, otras veces tan locuaz, ahora no fija la posición política de la dirección... enmudece y se esconde... ¿Y para qué sirve un dirigente que calla cuando le nombran al candidato electoral para su ciudad? En Vigo ningún proyecto político socialista es creíble si las cosas no cambian, y eso no sucederá mientras González Príncipe siga al frente. Ningún candidato será creíble, venga de la mano de quién venga, mientras Príncipe siga dirigiendo al socialismo vigués. Y por eso debe dimitir. Perez Touriño, segundo gran responsable del estado de cosas en el socialismo vigués al haber apoyado a Príncipe durante tantos años cuando le interesaba para encaramarse a la secretaría general del PSdeG, y ahora peleándose con él, no es creíble en sus propuestas, tardías, insuficientes y ya discutiremos si equivocadas. Pero ahora los militantes vigueses no pueden pagar los errores de Príncipe y Touriño quedándose sin voz. Tienen derecho a conocer las razones que llevaron al PSOE al elegir al candidato propuesto, los compromisos, políticas y escenarios (tanto si se gana como si no) con que nos vamos a encontrar... Y tienen derecho a conocerlas de sus dirigentes, y como Príncipe ya arrojó la toalla, es imprescindible que Touriño convoque una asamblea con urgencia y comparezca para explicar las razones de su elección, y que, sin que nadie les hurte la palabra, se les permita hablar...