DEL NEGRO AL ROJO

La Voz

VIGO

ANÍBAL BARBÓN PERISCOPIO

19 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

SENTADA ESPERA. Desde que Egerique le venció en el congreso local del PP, aquel que registró el marcador de (57 frente 43%), Maite Fernández no ha dejado de sonar para ocupar varios puestos de representación de la administración autonómica, aunque de momento ha preferido no dar el paso. Sus correligionarios, que alguno conserva, aseguran que la ex-concejala de Cultura prefiere permanecer sentada a la puerta de su casa esperando (como decirlo) ver pasar el cadáver político de sus adversarios en el PP. Es decir, que la derrotada en aquel congreso estaría aguardando a que el equipo de Egerique se examine en las urnas de las municipales del 2003 y si le sale mal, pues entonces diría ¡Aquí estoy yo y ahora me toca a mi!. AVISOS. De todas formas, doña Maite, que no habla mucho, se atreve a dar consejos o quizás advertencias a los de su partido. Dice: Ojo con los que se cuelgan de los cargos y las listas porque no tienen ninguna otra clase de oficio ni de beneficio. Ella, profesora antes que fraile, advierte de los males que lleva consigo el querer seguir en el machito. Eso sí, no da nombres, aunque se le entiende todo. ROJA O NEGRA, PERO NUNCA RUBIA. En el terreno de la estética-política Maite Fernández también es noticia. Su pelo rojo es más que una decisión vanal. Lucido al viento en el acto de renombramiento de la calle de la II República, la ex-edil lo dijo lo suficientemente alto para que se oyera. «Ya se que las rubias venden en el PP, pero como hay muchas, yo antes roja que rubia», comentó para explicar su cambio de look capilar, antes negro y de todas formas ya diferente al que luce y lucirá en campaña Corina Porro.