Triunfos sin mayoría absoluta

La Voz

VIGO

Sin saber que sus días en la alcaldía estaban contados, Manuel Soto Ferreiro clamaba en abril de 1991 por una mayoría absoluta que el pueblo de Vigo nunca le concedió. No hubo tal. El PSOE se quedó con los once concejales que también obtuvo en 1987, un resultado que entonces no provocaba la menor euforia y que los socialistas vigueses del siglo XXI firmarían como un éxito inimaginable. En su primera concurrencia electoral, o compañeiro (apelativo que popularizó nada más ser elegido alcalde) Soto consiguió ocho concejales, sólo uno menos que UCD, lo que fue toda una sorpresa. Con el apoyo de Unidade Galega (3), Partido Comunista de Galicia (3) y Bloque Nacionalista (1) hilvanó una mayoría más que suficiente. Cuatro años después alcanzó su techo electoral con doce concejales pero el hundimiennto del resto de la izquierda (sólo siguieron en el Concello los comunistas con un único edil) estuvieron a punto de apearle del cargo. Lo evitó Leri quien para ello fraccionó la lista independiente de la que formaba parte. En la actualidad los objetivos de Soto son más modestos y su éxito sería lograr uno o dos concejales que decidieran la elección de alcalde.