PÉRGOLA DE BOJ. La ría de Vigo está plagada de pequeños paraísos que, tal vez por cercanos, se valoran poco. La isla de San Simón esconde -nunca mejor dicho porque el acceso está restringido- uno de esos edenes. Cuando supe que Manuel Vázquez Montalbán iba a presentar su última novela en la isla, lo imaginé paseando bajo la bóveda de bojes emulando a aquellos sabios peripatéticos griegos que capitaneaba Aristóteles. Pues no, el escritor prefirió contar los entresijos del nacimiento de Erec y Enide en un acto más tradicional, como corresponde a aquellos en los que participan conselleiros. Por cierto que el agradecimiento de Montalbán para con la Xunta de Galicia y con Pérez Varela en particular es tal, que no dudó en dedicarles sendas reverencias en su libro. Tal vez si el Señor de Redondela permitiera que menudearan las jornadas de puertas abiertas en San Simón su nombre, además de por pagos literarios, podría moverse con soltura por el santoral. Mientras el paseo de bojes de la isla no pueda ser recorrido a placer por cualquier mortal, tendrá que seguir convenciendo a Manuel Fraga de que es un peón vital en la partida de ajedrez de la política autonómica. Aunque más le valiera convertirse en seis doble. Ya saben, alguno prefiere el dominó. SABORES PASCUALES. La mayoría de las fiestas del calendario están asociadas con distintos sabores y olores. Es el caso de la Pascua. Los reyes en este caso son los roscones y las monas de chocolate. En San Miguel de Oia no están dispuestos a pasar página tan rápido y han convocado para esta tarde su ya tradicional -van por la cuarta edición- concurso degustación de roscones de Pascua. Aquellos que quieran demostrar sus dotes reposteras, tienen abiertas las puertas de la Asociación Veciñal e Deportiva San Miguel de Oia. Los que prefieran dejar constancia de sus habilidades catadoras, también están invitados. MESAS Y MANTELES DE LUJO. Donde a partir del lunes los sabores van a ser de sobresaliente va a ser en Cotogrande. Ese día se abrirá al público el nuevo restaurante del edificio, que ayer fue presentado en sociedad. El gerente de Ifevi, Rubén López, explicó que la iniciativa se enmarca en el proyecto de acondicionamiento del recinto ferial. «A partir de ahora será más válido que nunca el eslogan Vigo, ciudad de congresos», aseguró. La tarea de cuidar este servicio de mesa y mantel se ha encargado a Carlos Rodríguez, propietario de El Canario. En cuanto a la cocina, las órdenes las dará la joven chef Mariluz Rodríguez. La carta de Botón de ancla, que así se llama el restaurante, tendrá un marcado sabor casero. Hasta tal punto no es una metáfora, que las lentejas y los guisos tienen reservado un lugar de honor. Eso no quiere decir que renuncien a sus afamados platos de pescados y mariscos. ¡Buen provecho!