ALEJANDRO MARTÍNEZ REPORTAJE PSOE, BNG y ABI emplazan al PP a que pacte una moción de censura
01 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.OS aires de Palos de la Frontera le han sentado bien al alcalde de Baiona, pero el buen aspecto ya ha desaparecido de su rostro a la vuelta de ese placentero viaje oficial. El hombre anda preocupado porque teme que los concejales de la oposición mayoritaria le estén haciendo la cama de la alcaldía sin darse cuenta. A sus adversarios políticos no les parece suficiente con haberle quitado el sueldo hace tres meses e intentarán arrebatarle el preciado bastón de mando. En el fondo, todos tienen miedo a que su política populista le consolide en el sillón presidencial en su último año de mandato. No desean que el regidor independiente juegue con ventaja y utilice su cargo para hacer campaña electoral, haciendo favores a diestro y siniestro. Los 13 miembros de la oposición municipal (7 del PP, 2 del PSOE, 2 del BNG y 2 de ABI) consideran que ha llegado el momento de forzar un cambio de sentido en el gobierno municipal. Iniciativa Los portavoces Alfonso Mandado, Emilio Iglesias y Xosé Enrique Fernández emplazan al PP a que sea el responsable de tomar la iniciativa de sentarse a hablar para intentar cambiar la situación política de Baiona. Lo creen así por tres razones: es el grupo con el mayor número de votos del municipio, puso a Benigno Rodríguez Quintas en la alcaldía y porque al menos tres de sus concejales tendrían que dimitir por no poder suscribir más de una moción de censura en cada mandato. Ediles como Avelino Sierra o Miguel Pérez han hecho saber a su portavoz que estarían dispuestos a renunciar a sus actas de concejales con el fin de apartar a Benigno Rodríguez de la alcaldía. Pero no es nada fácil que la corporación se ponga de acuerdo para designar a un alcalde alternativo. Ni el BNG, ni ABI ni el PSOE estarían dispuestos a que vuelva Manuel Vilar, mientras que el PP, en principio, sólo apoyaría a un miembro de su grupo. Posibles alcaldes El portavoz de ABI, Alfonso Mandado, parece, a priori, uno de los concejales que podrían contar con el apoyo de la mayoría de la corporación para sustituir a Benigno Rodríguez. Tampoco se descarta que el socialista Emilio Iglesias pueda terminar el mandato como lo empezó y con los votos de quienes un día le apearon del gobierno. Emilio Iglesias, que todavía no ha dicho su última palabra en política, reconoce que la situación es complicada pero considera necesaria una moción de censura para poner punto final «a tres años de falta de gobierno en Baiona». Critica que el alcalde incumple de manera sistemática los acuerdos plenarios, es incapaz de atraer inversiones públicas para Baiona y, a estas alturas, todavía no ha presentado los presupuestos de este año para su aprobación. A esto se suman los problemas internos que afronta el alcalde dentro de su propio grupo de Vecinos Independientes. Uno de sus concejales, Celestino Granja, continúa deshojando la margarita, sin acabar de decidir si continúa en el gobierno o lo abandona. Está harto de la falta de organización y la improvisación que caracteriza a la gestión de su portavoz. El alcalde está inquieto, cada día que pasa se fía menos de sus adversarios. Quiere consolarse pensando que no llegarán a un acuerdo para desbancarle. Pero puede pasar de todo. Él lo sabe. Gracias a eso pudo acceder a la alcaldía de Baiona.