El día más dulce de la Pascua

REDACCIÓN VIGO

VIGO

Ó. VÁZQUEZ

La Procesión del Resucitado puso punto y final a los actos religiosos de la Semana Santa viguesa

31 mar 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Aunque no fue multitudinaria, varios centenares de vigueses y visitantes acudieron en la mañana de ayer a la última celebración de la Semana Santa, la procesión del Cristo Resucitado, que en un recorrido más breve que las de los pasados días, salió de la iglesia de María Auxiliadora y llegó hasta Santiago El Mayor tras pasar por Colón y García Barbón sin causar problemas de tráfico debido al escaso fluir de vehículos en una ciudad semidesierta con sus habitantes en fuga hacia playas, montañas y pueblos de la comarca. La misa de Pascua puso fin a la Semana Santa religiosa, pero no a tradiciones que tienen adeptos y adictos entre ciudadanos de todas las creencias: los dulces. Tras vaciarse las iglesias, las aglomeraciones se formaron en las pastelerías. Los profesionales del sector se pasaron el día «con las manos en la masa» para atender la siempre ingente demanda de los roscones, tan típicos en el Domingo de Resurreción que marca la cuenta atrás hasta Pentecostés. En la jornada de hoy, festivo local en Vigo, se celebra a las 11 la misa del Santísimo Cristo de la Victoria en la Colegiata.