DESHOJANDO LA PAPELETA

La Voz

VIGO

ANÍBAL BARBÓN PERISCOPIO

26 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

ABEL NO LO TENÍA CLARO. Tras meditar y meditar, escuchar opiniones y medir con cuentavotos las posibilidades electorales, el ex-ministro Abel Caballero dijo que no. Que éste no es su momento en la pugna por el rectorado de la Universidad viguesa y que por tanto se apunta a las tesis de la mejor consejera, la prudencia. Su entorno apunta a que el ex-candidato a la presidencia de la Xunta prefiere dedicarse a la docencia, a la investigación económica y hasta a seguir en su carrera literaria antes de volver a las lides electorales. Y no seré yo el que diga que no es así, pero no sólo esos motivos le inclinaron hacia el NO. Primero, la posibilidad de perder ante Docampo dejaría al ex-ministro en franca desventaja hasta para pelear por la alcadía de Ponteareas. Segundo, que en la batalla se encontraría al secretario general de su partido, Emilio Pérez Touriño, en su contra, o cuando menos a favor del actual rector. Y eso a pesar del odio que guarda el ex-ministro hacia su sucesor en la candidatura a la Xunta, es mucho frente y podría llegar a perjudicarle más dentro del partido. Y tercero, porque si las bazas no se queman ahora quizás las guarde intactas para cuando Docampo se retire del campus (si gana ahora) y ya no sea rival. PERO HAY MÁS POSIBILIDADES. La verdad es que sí, porque quienes frecuentan el verbo de Caballero no descartan que el ex-ministro decida presentar batalla en las primarias a la alcaldía de Vigo por el PSOE, aunque ahí pueda estar más difícil incluso que en lo del rectorado. Y es que tendría primero que convencer a Touriño (leer lo anterior) y segundo ganarse a Príncipe (tan difícil como lo otro). Sí, sí, dije Príncipe. Sigue ahí y parece que por muchos años.