Varias compañías y una mutua consultadas por este diario aseguraron que la postura adoptada por Fátima y Adeslas roza la ilegalidad. Manuel Basanta, director médico regional de Asisa -la primera aseguradora sanitaria a nivel nacional, con más de dos millones de clientes-, aseguró a este diario que «tenemos un convenio no escrito con Fátima» y manifestó que el anuncio publicado por Adeslas «es algo que nos molesta, aunque no hemos contraatacado porque no queremos entrar en actitudes barriobajeras ni avivar esta guerra». Basanta aseguró que la actitud de Fátima en esta polémica «tampoco nos parece elegante» y añadió que «el Tribunal de Defensa de la Competencia ya declaró ilegal esta actitud (intentar impedir el acceso a clientes de otras aseguradoras)». El responsable de Asisa añadió que «preferimos que nuestros pacientes vayan a Povisa, pero en nuestro cuadro médico incluimos y seguiremos incluyendo a la clínica Fátima, advirtiendo a nuestros asegurados entre paréntesis previa autorización como paciente privado». «Es ilegal negar la asistencia sanitaria» El director provincial de la mutua de funcionarios Muface, José Antonio Fernández, explicó que «es cierto que Fátima sólo tiene un concierto específico con Adeslas y Nussa», pero añadió que «es ilegal negar la asistencia sanitaria a cualquier persona e impedir a otra compañía que envíe a sus asegurados a cualquier centro como pacientes privados». Fernández mostró su malestar por la actitud beligerante de Adeslas hacia otras firmas del ramo y lamentó que la mayoría de los mutualistas de Muface «no se hayan enterado de que ha rescindido su concierto con Povisa y de que sus asegurados sufren a partir de ahora en Vigo una merma asistencial del 50 %». Este diario intentó recabar la opinión de algún responsable de Adeslas respecto a estos temas, pero la firma declinó hacer declaraciones.