Noescafé bebe del cabaret

B.R.SOTELINO VIGO

VIGO

La compañía viguesa estrena este fin de semana una obra dentro del Festival Independiente Miguel Strada y Lola Correa son dos de los componentes del grupo Noescafé, compañía de teatro independiente viguesa que, para no estar sola, este año además de producir sus propios montajes, han interpretado un papel nuevo: el de promotores de espectáculos. Noescafé ha puesto en marcha el primer Festival de Teatro Independiente de Vigo y su buena acogida les ha sorprendido hasta a ellos mismos. Además, esta semana es su turno en el certamen.

19 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Con ese nombre, Noescafé, es normal que el grupo se defina como «una compañía que bebe del cafe-teatro». Su especialidad es un tipo de espectáculo que roza el cabaret y el musical, pero con el sello del teatro alternativo, que nunca olvida la crítica. Desde el 1 de febrero, cada viernes se celebra en el auditorio municipal el primer Festival de Teatro Independiente de Vigo. Hasta ahora, tres compañías, dos españolas y una argentina, han presentado allí sus espectáculos logrando interesar al público vigués. Como explica Lola Correa, «el resultado es mejor de lo que esperábamos, estamos contando con una respuesta del público amplia a pesar de que sabemos que es un teatro difícil y un programa tan variado que la audiencia ya va cada viernes esperando la sorpresa: a ver qué me encuentro hoy». Oferta distinta Su compañero, Miguel Strada, añade que «eso es lo bueno. La gente necesita que le ofrezcan cosas nuevas y aunque la oferta de teatro comercial en Vigo no es mala, queríamos que aquí también se tuviese la oportunidad de contemplar otro tipo de obras distintas, obras en las que los grupos se trabajan sus propios textos, exploran nuevos lenguajes e inventan formas diferentes de expresarse». Por ello, y en vista de que nadie se lo iba a poner en bandeja ni en cartel, ellos mismos confeccionaron un programa y presentaron el proyecto a la concejalía de Festas, que les prestó la colaboración necesaria para poder levantar el telón. Su idea es que el primer certamen no sea ni el único ni el último, y esperan que la responsable del departamento, Isaura Abelairas, continúe apoyando la iniciativa para próximas ediciones, tal y como les ha dicho, «ella está muy contenta con los resultados y nos ha prometido que se va a volver a hacer», cuenta Miguel. El auditorio municipal es el escenario del festival, «un espacio perfecto con el que todos los grupos se quedan encantados, pero con un gran problema, la carencia de infraestructuras técnicas: equipo de luces y sonido, por ejemplo. Si estuviese bien acondicionado se le podría sacar mucho más partido», aseguran. Pocos locales Los actores manifiestan que uno de los principales problemas con los que se encuentran las compañías en Galicia son, precisamente, los locales, «que te condicionan hasta tal punto que los montajes dependen de las salas, y como suelen ser muy pequeñas, no puedes pensar en grandes despliegues, ya que tampoco hay una continuidad, como en Madrid, donde un grupo puede estar ocho meses en el mismo lugar presentando una función».