Unos que llegan y otros que se van

B.R.S. VIGO

VIGO

LA MIRILLA La infanta doña Pilar «usurpó» ayer el protagonismo a la princesa Haya de Jordania y Cayetano de Alba El Concurso de Saltos Internacional que hoy celebra en Vigo su última jornada ha proporcionado a los aficionados, además de satisfacciones deportivas, muchas alegrías de alta alcurnia. Acostumbrados como estamos los vigueses a tener como hándicap que el representante de apellido noble más cercano -rancio, pero sin abolengo-, sea Carlos Príncipe, cuatro días con personalidades de auténtica sangre azul nos han dejado al borde de la sobredosis. Ayer, la infanta doña Pilar fue la protagonista del día.

16 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

SÁBADO, LAS GRADAS A REVENTAR. Para que luego digan que sólo hay público para el fútbol. El tema es que sólo hay público para el fútbol si sólo se ofrece fútbol. Ayer, las gradas del recinto ferial donde se celebra el Concurso Hípico estaban que no cabía un alma, vamos, como que parecía que medio Vigo entendía de la cosa equina. La policía tuvo que cerrar el acceso a las instalaciones y en las vías de acceso se formó una caravana de más de dos kilómetros de coches. ¡Si fueran en caballo! Las broncas en la puerta fueron sonadas, pero todos no cabían, a pesar de que algunos de los que quedaron fuera aseguraron contar con entradas. Y LA INFANTA DOÑA PILAR fue la protagonista de la jornada. Ella sí que sabe de caballos, es una de sus grandes pasiones. La hermana mayor del Rey Don Juan Carlos, presidenta de la Federación Ecuestre Internacional, llegó a Vigo por la tarde y enregó el premio más importante. SU BORBÓNICA PRESENCIA eclipsó la de los otros miembros de la nobleza. Después de su infortunada caída, la princesa Haya de Jordania abandona hoy Vigo con una lesión en la espalda; y Cayetano Martínez de Irujo tampoco pudo llegar a la prueba final. Ayer tuvo tiempo de sobra para dedicarse a las gemelas (a sus niñas, no a las apuestas). Hoy el concurso recibirá la visita del presidente del Parlamento de Galicia.