Concejales del PP y del propio gobierno lanzan graves acusaciones en público pero no se atreven a dar nombres «Concursos teledirigidos». Es la expresión que han utilizado dos concejales del PP para referirse a las adjudicaciones poco claras del Concello. Otro concejal, el socialista Uxío González, en este caso del gobierno local, ha venido a reconocer que en algunos casos es así. Todos tiran la piedra y luego esconden la mano. Se trata de acusaciones muy graves pero nadie se atreve a dar nombres de quién o quiénes están amañando los concursos municipales. Un repaso a los que se han llevado a cabo a lo largo de este mandato permite descubrir que, cuando menos, la transparencia no ha sido precisamente la tónica domintante.
24 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Con el anterior gobierno de Manuel Pérez, resultaba difícil asistir a un pleno en que los portavoces del PSOE y el BNG (entonces en la oposición) no hablasen de «pelotazos», «amiguismo» y «planes de pensiones» en temas como la revisión del Plan General, los chalets de Samil, las torres de la Plaza de España o Finca do Conde. Ahora nacionalistas y socialistas están en el gobierno y el PP habla de «concursos teledirigidos». Lo ha hecho su portavoz Figueroa y lo hizo el difunto Manuel Garrido. El alcalde, Lois Castrillo, se limita a señalar que «quen teña probas que acuda ó xulgado» cada vez que le preguntan por este asunto. Pero hete aquí que uno sus concejales, en este caso el socialista Uxío González, se ha atrevido a abrir la herida y a sembrar de dudas la gestión municipal al decir que sólo «a maioría» de sus compañeros no teledirigen los concursos. Cuando se les pide que den nombres, todos callan. Un repaso a los concursos más importantes de este mandato permite concluir que la polémica ha predominado. El macrocontrato de la limpieza. Estaban en juego más de 40.000 millones de pesetas (240.404.841,75 euros). Consistía en adjudicar el servicio para un período de 16 años. Aparecieron y desparecieron técnicos. La coalición BNG-PSOE se atrevió finalmente a votar a favor de FCC pese a que un informe del secretario del Ayuntamiento, su principal asesor jurídico, había advertido de numerosas irregularidades. La redacción del nuevo Plan General. Se ofreció por 200 millones de pesetas (1.202.024,21 euros) y, pese a ello, sólo se presentaron dos empresas. Una de ellas, Aguirre-Newman, fue descalificada por cuestiones técnicas y resultó ganadora sin oposición Consultora Galega. El proyecto de la Casa das Palabras. Hubo dos ofertas y criterios diferentes para puntuar, porque primó la propuesta museística sobre la constructiva. Los concejales críticos con Carlos Príncipe se salieron de una comisión municipal para no votar a favor de esta obra presupuestada en más de mil millones. Los contenedores. Acaba de anularse el concurso. Unos concejales proponían la adjudicación directa a una empresa, otros un procedimiento negociado con dos y, al no haber acuerdo, se decidió redactar otro pliego de condiciones.