El sábado por la noche los casinos de Solverde se visten de gala para presentar a las divas de la música brasileña, María Bethânia y Gal Costa que inician sus respectivas giras para dar a conocer sus últimos trabajos. María Bethânia presentará su nuevo disco en el casino de Espinho titulado, Maricotinha. Reconocida por su inigualable control en la interpretación dramática de la canción brasileña, la artista prueba, una vez más, su vocación de embajadora de la samba, en las catorce canciones romántiocas del álbum. Maricotinha es un espectáculo antológico y conmemorativo de los 36 años de carrera de la intérprete. Bethânia, la cantante que venera al amor, ha inventado un nuevo formato para los conciertos, ya que introduce textos poéticos entre sus músicas. Por otro lado, Gal Costa, antes más conocida como Gracinha, actuará mañana en Vilamoura y el sábado en Praia de Rocha. Costa inició su andadura profesional al inicio de los años 60 ligada a Tropicália, movimiento que revolucinó la música brasileña durante el período de dictadura en aquel país. Gal Costa se convirtió así en una auténtica musa del tropicalismo. Con el ombligo al aire, los pies descalzos y vestida metafóricamente de azul y blanco, la artista quedó bautizada como la primera hippie brasileña. Su primer concierto tuvo lugar en 1962 al lado de María Bethânia, Tom Zé, Gilberto Gil y Caetano Veloso. Participó en el I Festival Internacional de la Canción de Rio de Janeiro con el tema Eu vim da bahia, de Gilberto Gil, y el 1968 se lanzó definitivamente al panorama musical con Baby y Divino Maravilhoso. En los años 80, Gal Costa metió en su equipaje la magia de la música popular brasileña y dió a conocer su música por todo el mundo. Fue recibida con grandes elogios en países como Japón, Francia, Argentina, Israel, Estados Unidos e Italia. En 1997 la artística conmemoró sus 30 años de carrera con el lanzamiento del cd y video Acústico MTV, grabado en el Memorial America Latina de Sao Paulo.