La ciudad se rompe por las obras

ALBERTO MAGRO VIGO

VIGO

La construcción de cinco nuevos párkings y el corte de Beiramar durante cuatro meses dificultarán la circulación rodada en el municipio La ciudad se convertirá en un campo de batalla. Los costurones afectarán a las grandes vías de Vigo. La necesidad de contruir espacios para aparcar y la ejecución del túnel entre Areal y la glorieta de Isaac Peral obligarán a los ciudadanos a armarse de paciencia para circular. El problema más grave tendrá su origen en el corte del túnel de Beiramar desde marzo hasta julio. El cierre retrasará otros proyectos, que se sucederán en cadena. Las obras se trasladarán a Urzaiz, en el que verá la luz un nuevo párking. Después le tocará el turno al subterráneo de Jenaro de la Fuente, y a aparcamientos en Venezuela e Hispanidad.

12 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

De Bouzas a Teis, y del Areal a la avenida de Madrid, Vigo será un auténtico queso gruyere. Vallas, desvíos y cortes de calles complicarán el ya caótico tráfico de la ciudad. La acumulación de grandes obras explica la situación. La ciudad asistirá en los próximos meses a la construcción de cinco nuevos párkings subterráneos. A ellos se unirán reformas en vías como Areal, Pi y Margall, Urzaiz y avenida de Madrid. Nuevo túnel. El proyecto para un nuevo túnel que unirá Areal con la rotonda de Isaac Peral está en el origen de los principales problemas. A partir de marzo, las obras obligarán a cerrar el paso subterráneo de Beiramar. Este corte repercutirá en un aumento de tráfico en las grandes arterias de Vigo. Para evitar problemas, el Concello paralizará los proyectos que afecten a vías clave hasta que Beiramar vuelva a abrirse en marzo. Una vez que el nuevo paso esté listo, Zona Franca se lanzará a la construcción de un párking en Areal, que estará acompañado de importantes reformas en la estructura de la calle. Zona de Urzaiz. La calle Urzaiz será la primera víctima del corte de Beiramar. Según informan desde el Concello, la humanización de la zona no coincidirá con el corte del túnel, para evitar que el centro de la urbe se colapse. Las labores de mejora en esta vía tampoco se realizarán al mismo tiempo que el párking previsto en este área, para el que aún no hay proyecto definitivo. Las obras del aparcamiento se prolongarán durante dos años, en dos fases, de modo que la vía disponga en todo momento de algún carril abierto. Reformas en el Calvario. El efecto dominó desencadenado por el corte en Beiramar retrasará también la construcción del párking de Jenaro de la Fuente. El Concello evitará cerrar esta zona mientras se desarrollan los proyectos de Urzaiz, dado que supondría trabar dos vías básicas. El proyecto se postergará al menos hasta el 2003. Hispanidad. En este caso, los problemas son menores. La reapertura de la plaza de la Independencia, prevista para el 28 de marzo de este año, eliminará obstaculos en la zona del colegio Villa Laura, anexa a Hispanidad y cercana al área de influencia de Camelias. Pi y Margall. Al rosario de costurones y calles a flor de piel se suma Pi y Margall. El retraso hasta marzo del corte de Beiramar dará tiempo al Concello para ejecutar las obras de saneamiento de esta vía, que desahoga el tráfico en dirección a Travesas. La cale permanecerá cortada seis semanas, a contar desde mañana. Avenida de Madrid. El Ayuntamiento tiene la intención de reformar el primer tramo de la avenida de Madrid. No obstante, el proyecto tardará años en ver la luz, por lo que no agravará la delicada situación de los próximos meses. También pueden generar alguna dificultad en la salida hacia Baiona las obras en el PAU de Navia. La construcción del Auditorio, el Museo del Mar y la Casa de las Palabras completan el mapa de la batalla urbana que se avecina.