La coincidencia de la cabalgata, el partido del Celta y las compras colapsó la ciudad

REDACCIÓN VIGO

VIGO

LA NOCHE DE LA ILUSIÓN Los pronósticos de la policía local eran más pesimistas ya que la principal zona afectada fue Gran Vía y Urzaiz «Los Reyes no tenían ni dónde aparcar», comentaba ayer indignada una conductora que sufrió un atasco en la Travesía de Vigo. El tráfico de la ciudad se vio colapsado durante la tarde de ayer al coincidir la salida del partido de fútbol, la cabalgata de los Reyes Magos, la compra de regalos en los centros comerciales y la tradicional noche de diversión. La policía local, cuyos pronósticos eran más pesimistas, acordonó las vías del centro de la ciudad para dejar paso a la comitiva real, lo que obligó a cerrar una salida de la autopista. Para paliar las 40 bajas de los policías locales, el Concello destacó a agentes en prácticas a lo largo del recorrido. El tránsito de miles de ciudadanos que compraban en Príncipe, Urzaiz o As Travesas también agravó las retenciones.

05 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Los pitidos en la Travesía de Vigo se comenzaron a oír a las 18.00 horas, cuando la policía local cortó los accesos a las vías de García Barbón, Policarpo Sanz y Julián Estévez. La buena labor policial impidió que quedaron cercenadas algunas de las principales vías del centro de la ciudad, que quedó divida en dos sectores, Urzaiz y la Travesía, y Areal y Beiramar. Las dificultades de los conductores se hicieron notar en vías como la Travesía de Vigo o Isaac Peral durante la cabalgata. Otros usuarios se quejaron de que los aparcamientos estaban ocupados. Una de las medidas preventivas del Concello para reducir el atasco de tráfico consistió en iniciar el recorrido de la cabalgata de los Reyes Magos en Teis, en el otro extremo de la ciudad y alejado del estadio de Balaídos donde terminaba de disputarse, a la misma hora, un partido de fútbol. La policía local consideró ayer «bastante satisfactoria la fluidez del tráfico si se tiene en cuenta que coindían dos eventos». Con esta solución, el Concello logró que el inicio, a las 19.15 horas, de la ruta de los Reyes Magos, no coincidiese en el mismo lugar con los miles de aficionados que salían del partido de fútbol Celta-Rayo Vallecano. La plantilla policial, necesaria para regular el tráfico, resultó mermada porque 40 agentes estaban de baja. El Concello destacó a numerosos agentes de prácticas.