«Si no tocamos más veces en Vigo es porque no nos llaman»

B.R.SOTELINO VIGO

VIGO

Los Piratas, grupo de pop rock vigués En el caso de la banda viguesa Los Piratas, se cumple el dicho «Nadie es profeta en su tierra». Mientras tocan por todo el país, suben las ventas de sus discos, suenan en todas las emisoras y empiezan a introducirse en mercado latino, en su ciudad es donde menos se prodigan. El jueves, día 20, a las 21.30 horas, ofrecerán un concierto en la sala Nova Olimpia. Desde el verano del 1999, cuando compartieron escenario en Castrelos con El Chaval de la Peca, no se han vuelto a subir a un escenario local.

17 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Iván Ferreiro (voz); Paco Serén (guitarra); Alfonso Román (guitarra), Hal 9000 (batería) y Pablo Álvarez (bajo), han cumplido ya diez años de historia como Piratas. -¿A qué se debe su escasa presencia en los escenarios vigueses? -Pues a que no nos llaman. No hay más misterio. Este año hicimos más de cincuenta conciertos por toda España. Aquí nos habían contratado pero después se canceló sin explicaciones. Ni siquiera nos avisaron a tiempo. Estamos extrañados, no sabemos que pasa. -¿Y el concierto del jueves? -Lo organizamos nosotros mismos. -¿Cómo se lo plantean? -No hacemos dos conciertos iguales, y en este caso tenemos tiempo para prepararlo todo, pero ya se verá. -¿Qué opinan de Nova Olimpia como sala? -Tiene un punto decadente que nos gusta. Es un clásico, que cuanto más lleno está, mejor suena. Ahí se cumple una de las tres mentiras del rock. -¿Cuáles son? -La primera es esto se arregla en la mezcla, la segunda, tranquilo que el talón tiene fondos, y la tercera, no os preocupeis que cuando se llene la sala va a sonar de puta madre. -y la cuarta, hay camisetas para todos, apunta Paco. -Y otra, las copas son gratis, añade Pablo. -También han estado en Argentina y Méjico con la gira «Rock en Eñe». ¿Cómo fue la experiencia? -Maravillosa. Un regalo de la Sociedad de Autores. Era la primera vez que salíamos fuera, y allá nos fuimos con Bunbury y Elefantes. -¿Cómo los recibieron? -Muy bien. Para nosotros era un reto después de tocar durante tanto tiempo salir ante dos mil desconocidos sabiendo que a priori nos odiaban porque estaban deseando ver a Bunbury. La reacción fue muy buena. Allí no se cortan y si no les gusta te llaman de todo. Estábamos asustados. El año anterior Juan Perro lo pasó fatal.