El documento urbanístico sólo permitirá la construcción de viviendas desde el Lagares hasta la rotonda Samil no podrá tener más hoteles en primera línea de playa. La gerencia de Urbanismo ha modificado la ficha de calificación de la avenida en la que se han construido los cinco aparthoteles, de acuerdo con una sentencia del Tribunal Supremo, según la cual, se prohibe la construcción para uso hotelero en el tramo comprendido entre el puente sobre el río Lagares y la glorieta de la plaza de Europa. La modificación, que ya ha entrado en vigor, aparecerá recogida en el nuevo Plan General de Ordenación Urbana (todavía en proceso de redacción) y especifica que sólo se permitirá la edificación de viviendas unifamiliares.
15 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El Concello ha hecho caso a la resolución del Tribunal Supremo en la que echa por tierra la calificación para uso hotelero del tramo de la avenida de Samil comprendido entre el Lagares y la rotonda (otorgada por el PGOU de 1993). En virtud de esta sentencia, el consejo de la Gerencia de Urbanismo aprobó el cambio de uso en esta zona, que aparecerá en el próximo Plan General de Ordenación Urbana como suelo destinado exclusivamente a la construcción de viviendas unifamiliares, tal y como figuraba en el Plan General de 1988. Claro que, a juicio de los vecinos de la zona, la resolución llega algo tarde. Actuaciones ilegales Y es que, según afirman, de nada ha servido que el Tribunal Supremo considera ilegales los cinco aparthoteles construidos en Samil, en primera línea de playa gracias a las licencias otorgadas por el gobierno tripartito (1991-1995). El fallo, del pasado 24 de enero, desestimó un recurso presentado por el Ayuntamiento de Vigo y ratificó la decisión que en su día adoptó el Tribunal Supremo. Pero, según el colectivo vecinal, la sentencia no ha cambiado nada. «Las obras han seguido como si tal cosa, ya están prácticamente terminados» dicen. Aunque no es este el problema que más les preocupa: «se están vendiendo viviendas, y se están inscribiendo en el registro de la propiedad como si fueran apartamentos o pisos normales, cuando en realidad se trata de aparthoteles, para alquilar en régimen de vacaciones, y la licencia es de explotación hotelera», afirman. Samil siempre ha sido objeto de deseo para los promotores inmobiliarios. El caso más evidente y controvertido fue la urbanización que quiso acometer en 1996 el gobierno del Partido Popular. La iniciativa originó una fortísima protesta vecinal. Los vecinos siempre han abogado por conservar toda la zona para vivienda unifamiliar, al entender que el entorno de Samil es patrimonio del conjunto de los vigueses.