El concejal de Urbanismo de Vigo, Xabier Toba, explicó ayer que la institución municipal ha puesto en marcha los mecanismos legales para amparar a los residentes del edificio, conocido como la Colina de Castrelos, sobre el que existe una sentencia del Tribunal Supremo de demolición. En la rueda de prensa posterior a la reunión de la comisión de gobierno, el teniente de alcalde aseguró que se busca la protección de los derechos de las personas que compraron sus pisos en este inmueble. El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia dio a conocer la semana pasada una sentencia que obliga al Concello vigués a cumplir la sentencia de demolición del Supremo. Ello obligaría al gobierno municipal a afrontar indemnizaciones millonarias. Algo que Toba no tiene muy claro. El responsable municipal de Urbanismo mantiene al Concello al margen de tal posibilidad. Entre tanto, el asunto ha provocado divisiones entre los vecinos de la parroquia. De un lado, están los artífices de la lucha contra O Piricoto o Colina de Castrelos, que no cesarán hasta que desaparezca del horizonte el edificio. De otro, la asociación de vecinos que se ha mantenido al margen de la disputa. Los afectados, por su parte, asisten atónitos a una situación para la que no acaban de ver una salida airosa. Por otra parte, el concejal de Urbanismo anunció ayer que a mediados de la presente semana podrá conocerse un avance de las consecuencias que tendrá la sentencia que anula la urbanización de la calle Rosalía de Castro, tras la valoración efectuada por los redactores del Plan General de Ordenación Urbana.