Cuando Corina Porro tome posesión como conselleira de Asuntos Sociais Vigo habrá sumado desde 1981 ocho representantes en los sucesivos gobiernos autonómicos. Como ella, cuatro más de esos conselleiros hicieron un recorrido institucional similar al pasar del Concello a la Xunta o al contrario, evidenciando así el valor como plataforma política de ambos órganos. Porro, como Manuel Pérez, debutó en la corporación viguesa antes que en la Consellería de Traballo en su caso, volviendo el ahora eurodiputado al Concello para luchar por la alcaldía. Coriña Porro podría ahora continuar un camino similar al que en su día le hizo concejala si llega a ser nominada candidata del PP, como en su día ocurrió también a Juan Corral, edil durante el franquismo, conselleiro de Traballo con Albor y de nuevo concejal del 99 al 2001 cuando optó a la alcaldía. Desde la Xunta al Concello también llegó en el 95 José Antonio Gil Sotres, sustituto de Pérez en Traballo, mientras que el camino inverso fue efectuado por Pablo Padín, concejal de Vigueses Independientes del 83 al 87 y conselleiro de Sanidade con el gobierno tripartito del 87 al 89. Finalmente tres han sido los vigueses que han llegado a la Xunta sin saber antes o después qué es la vida municipal. Esos son los casos de Ramón Díaz del Río, primero como conselleiro de Pesca y luego de Industria y Comercio con Albor, López Veiga, por dos veces como responsable de Pesca con Fraga como también Juan Caamaño del 93 al 97.