El juez ordena buscar al dueño de la discoteca donde lesionaron a un cliente

E. V. PITA VIGO

VIGO

La víctima asegura que «casi me matan» pero no pudo declarar porque el juicio al portero se suspendió La quinta sección de la Audiencia Provincial, con sede en Vigo, suspendió ayer el juicio a un portero de una discoteca y ordenó localizar al propietario del local en la fecha de la agresión, el 5 de septiembre de 1998. El empleado, supuestamente, propinó un cabezazo a la víctima porque hizo caso omiso a su prohibición de salir con cascos de botellas. El demandante, un inmigrante de Argentina, relató en los pasillos del juzgado que «pensé que se refería al casco de la moto» y añadió que «casi me matan».

13 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

El juicio se suspendió a los pocos minutos de iniciarse. La defensa alegó que el procesado no estaba en el lugar de los hechos y pidió su absolución. La Fiscalía y la acusación particular solicitaron al tribunal que citase a declarar a la empresa que era propietaria de la discoteca Dúplex, situada en Gran Vía, cuando sucedieron los hechos. El local se traspasó posteriormente a otra firma, que fue citada por error. Con razón, ésta negaba que hubiese contratado a A.D.R. como portero. Aclarada la confusión, el tribunal ordenó la búsqueda del propietario implicado. El demandante explicó en los pasillos su versión. Éste llevaba siete meses en España y fue a la discoteca en compañía de su esposa y un matrimonio amigo. Como la botella estaba llena salieron del local con el casco, seguidos de un hombre que les recriminó. «Yo soy argentino y entendí que se refería al casco de la moto. Seguí andando y el portero me agarró por el hombro. Luego, me giró y me dio un cabezazo que me rompió dos incisivos y la base de la nariz. Si me da más arriba me mata. Estoy vivo de milagro», afirma. Su amigo también resultó lesionado.