UN MOMENTO CLAVE

La Voz

VIGO

MIGUEL Á. RODRÍGUEZ

12 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Galicia en general, y Vigo en particular, viven uno de esos históricos momentos que ocurren una vez cada muchos años y que, o se aprovecha, o tardará décadas en volver a presentarse. El trazado y la obra del nuevo tren de alta velocidad, o de velocidad alta, marcará el futuro de las comunicaciones de la ciudad más poblada de Galicia. Y lo hará, de manera irremediable, para los próximos treinta o cuarenta años, con una inversión irrepetible. Poco o nada se está debatiendo sobre las condiciones de la obra, sus posibilidades y la necesidad de acertar con el modelo elegido. El «momento» del tren, como lo definió el ministro Álvarez Cascos, es aquí y ahora. El interés mostrado por empresas europeas para la explotación de algunas de las líneas que se suponen más rentables es un síntoma. Pero también una luz de alerta. Vigo debe pensar en su mejor salida sur ferroviaria. Debe exigir un ancho de vía europeo, una velocidad que permita acceder a Madrid en menos de tres horas y una conexión con Lisboa en dos horas y media. Si no se alcanzan estos objetivos, el presunto interés europeo por esta Baviera gallega habrá sido un espejismo.