La comunidad de Montes de Prado exige a la Xunta que lleve a cabo el deslinde comunal ¿Dónde está el límite? Es la pregunta que a diario se formulan los vecinos de las parroquias ponteareanas de Prado y Pías. Las comunidades de Montes no disponen de ningún tipo de delimitación, a pesar de haberlo reclamado incontables veces. Falta de presupuesto en el 96, notificaciones de reunión que no llegan a producirse y una larga lista de desencuentros son sólo algunos de los impedimentos de una línea divisoria que, con el tiempo, ha enrarecido las relaciones entre los vecinos.
26 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.M. R. PONTEAREAS. Corresponsal Las reclamaciones del presidente de la comunidad de montes de Prado, Senén Alvarez, a la Xunta no han calado. Después de muchos años de insistencia critica abiertamente al ente autonómico ante la falta de entendimiento que mantiene con él. Tal y como explica, las discrepancias con la comunidad vecina y amparándose en el artículo 25 de la Ley de Montes «es la propia consellería de Medio Ambiente la que debería llevar a cabo el deslinde». Exime de culpa, y lo recalca ante cualquier otra premisa, a la comunidad vecina de Pías. Pero la realidad es que ya han transcurrido más de 10 años desde la primera denuncia y hasta el momento no se vislumbra solución alguna. En los terrenos de monte comunal ejercen su actividad dos canteras y el resto se ha repoblado con eucalipto, pino y roble americano. Entre los dos montes, 40 hectáreas con matorral superior a un metro y la ausencia de cortafuegos, marcos o mojones que indiquen hasta dónde llegan los límites de una u otra parroquia. Una de las mayores preocupaciones de Senén Alvarez es evitar cualquier tipo de enfrentamiento con los vecinos de Pías y asegura que por este motivo se demandó la intervención de la Xunta.