Políticos del PP, PSOE y BNG consideran un error abrir un debate para designar a los candidatos de las municipales El «mono» electoral desencadenado por los recientes comicios autonómicos ha abierto en algunos sectores políticos de Vigo un debate sobre la designación de los próximos candidatos a la alcaldía. Se trata, en cualquier caso, de un debate «prematuro y erróneo» a juicio de las parlamentarias Dolores Villarino, y Olaia Fernández Davila; y del concejal José María Figueroa, que ayer analizaron en Radio Voz los resultados del pasado día 21 de octubre.
25 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El primer error, en opinión de los políticos convocados en el programa de Radio Voz Vigo en Voz Alta, es querer extrapolar los resultados de unas elecciones autonómicas a unas municipales: «Unhas municipais é un proceso máis particular, son eleccións máis cercanas os cidadáns», dice Olaia Fernández Davila. «Comparto o análisis, o que pasa é que parece irresistible facer unha extrapolación», apunta Dolores Villarino. Una tesis que José María Figueroa matiza afirmando que «o que sí está claro é que as autonómicas marcan a intención de voto nun momento determinado, e dan certa moral cando os resultados son bos». Olaia Fernández admite en su análisis de los resultados que el BNG no ha cumplido sus objetivos: «Estábamos mal acostumbrados a subir dende fai anos, recoñezo que nestas eleccións, por circunstancias do desgaste do Goberno, en Vigo o resultado non foi o que esperábamos». La parlamentaria nacionalista pone sobre la mesa el problema de la abstención en Vigo: «É algo que debe preocupar a tódolos grupos, porque hai unha alta porcentaxe de cidadáns que non participa». La socialista Dolores Villarino comparte esta preocupación: «La abstención en Vigo tiene que ver con esa situación de desencanto y debemos tomar nota. Los ciudadanos tienen derecho y obligación de participación. Debemos de pararnos a pensar y cambiar actitudes». Durante el debate surge otro tema para la reflexión: «A lo mejor, lo que habría que hacer para bajar los índices de abstención es cambiar la forma de hacer campaña. Seguimos haciendo campañas del siglo XIX», dice Villarino.