El concejal de Urbanismo está convencido de que el futuro PGOU cambiará la compleja situación de la ciudad, especialmente por el grado de consenso logrado en la etapa previa, que concluyó hace unas semanas con la adjudicación a Consultora Galega. A diferencia de lo ocurrido en el mandato anterior, con alcalde del PP, el Bloque ha logrado sumar al resto de la corporación en su empeño por elaborar un documento urbanístico. Con esta herramienta el BNG quiere proyectar el Vigo del futuro, a ser posible bien diferente del actual. El pacto suscrito por el alcalde con el conselleiro José Cuiña ha sido la clave del consenso. Tras este acuerdo el grupo municipal del PP no ha puesto obstáculo alguno y los socialistas, de mejor o peor gana, se han sumado al consenso general -y casi también Manuel Soto-.