«No tocaría para ningún partido»

B.R. SOTELINO VIGO

VIGO

ÓSCAR VÁZQUEZ

Susana Seivane, gaiteira Susana Seivane empezó a tocar la gaita casi antes de aprender a escribir. Ahora, con 25 años y su segundo disco en las tiendas, se ha atrevido también a poner su voz y se ha soltado en la composición. La madera de boj con la que se construyen los punteros del instrumento ha servido para dar título al nuevo trabajo, «Alma de buxo», con una producción más lujosa, la colaboración de conocidos músicos amigos y la aportación más entrañable, la de su abuelo, el constructor de gaitas Xosé Manuel Seivane.

19 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Alma de buxo es el nuevo disco de Susana Seivane. Un trabajo en el que la artista se ha involucrado mucho más en la producción con el ex-Milladoiro Rodrigo Romaní. En el repertorio hay piezas tradicionales, temas de gaiteiros gallegos como Magoya Bodega, Ernesto Campos o Pepe Bahamonde, y también composiciones propias, como la jota Sainza, dedicada a su hermana y tres temas más, incluido uno en el que además se atreve a cantar por primera vez. -También es novedosa la imagen. Mucho más atrevida... -Hay que darse cuenta de que el primer disco salió hace tres años y yo he cambiado personal y físicamente en ese tiempo. En el primero salí con unas fotos muy tristes y yo no soy así. -¿Qué pasó con la gira por Estados Unidos? -Pues hicimos la presentación del disco en A Coruña el 11 de septiembre. Nos íbamos dos días después a hacer quince conciertos en festivales muy prestigiosos de Estados Unidos y después a Canadá, pero por los atentados decidimos cancelar la gira. El promotor tenía muchas ganas de llevarme allá y supongo que lo intentaremos el año que viene. -¿Cómo se acoge el folk fuera de Galicia? -Cada vez mejor. Fuera, lo que más les llama la atención es ver a una mujer tocando la gaita. -¿Tocaría para algún partido político? -No. Para ninguno. De hecho me lo han porpuesto casi todos para tocar en algún mítin pero no me gusta que los partidos políticos, de alguna forma, utilicen mi imagen. -Cuando un primer disco funciona, el segundo es mucho más arriesgado, ¿no? -Sí, y me apetecía arriesgar. Estoy más orgullosa porque he puesto más de mí. He trabajado más que en el primero y también es más aventurado. Cuando tocas canciones populares o de otros te sientes más arropada que cuando son tuyas, pero de la otra manera también tienes la satisfacción de ver que gente que admiras toque tus canciones. Creo que es un disco diferente a los que se están haciendo ahora, muy versatil en ritmos y sorprendente en cada corte. -¿Cómo eligió las colaboraciones? -Con todos los viajes que hice tuve la suerte de conocer a músicos muy prestigiosos, pero para Alma de buxo quise estar rodeada de gente amiga como Carlos Castro, Quin García, Romaní, Xurxo Iglesias, Xabier Maceiras, Quepa Junquera, Uxía Senlle, Guadi Galego, Uxía Pedreira...y sobre todo, incluir la colaboración más emotiva, la de mi abuelo, Xosé Manuel Seivane.