Toda una boda para Felipe González

La Voz

VIGO

ÓSCAR VÁZQUEZ

CARLOS PUNZÓN TESTIGO DIRECTO Los socialistas vigueses convirtieron en fiesta la visita del ex-presidente

04 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

ELIPE fillo, vuelve», gritó desde el fondo, como resumen del pensamiento colectivo, una seguidora del ex-presidente, de aquellas que hace años le pedía un hijo al candidato de chaqueta de pana. En la noche del miércoles en el Hotel Bahía, aquella pana se tornó cuero, los polos camisas y los jerseys dejaron paso incluso a los escotes generosos y a las lentejuelas. Porque más que una cena-mitin la de González, Touriño, Villarino, Louro y 750 invitados más, fue una boda o incluso una comunión, la de la familia socialista viguesa, unida aunque fuera por una noche. Petición de autógrafos, fotos junto al líder, discursos globalizadores, guiños electorales, reproches a la prensa, chistes y dardos contra Aznar, se sucedieron durante poco más de dos horas, antes de que Felipe González diese con su cuerpo en una cama del complejo hotelero de Mondariz Balneario. «La derecha quiere que las campañas empiecen despacio, sin ruido, nadando muertecito, como dicen los mejicanos. Pero nosotros no. Fuegos, tracas, Emilio, empieza la fiesta». Ese pequeño discurso, a modo de remate de la extensa reflexión sobre la situación mundial y sus repercusiones en España, constituyó uno de los pocos guiños directos del ex-presidente hacia la campaña y el candidato de su partido. Alusiones a Aznar, varias. A Rodríguez Zapatero, ninguna. Entre las preocupaciones de González, la defensa de las libertades públicas, según aseguró, es la primera. «Se estrecha el marco de las libertades y no sólo en Galicia -dijo-, si no también en el resto de España. Se impone la autocensura», aseguró viendo a los periodistas mientras vaticinaba que éstos ocultarían ésta percepción en sus crónicas, para lograr así con ese reto que sí le dieran publicidad a su denuncia. El «ya lo dije yo», salió varias veces de su boca y el «yo no volveré» una, pero al principio, para dejar todo claro.