El partido que en los últimos meses han puesto en marcha Enrique Marfany y Manuel Soto, Democracia Progresista Galega, presentó ayer en Vigo a sus candidatos por la provincia pontevedres. Su número uno, Francisco Javier Mouriño Sesar, de 31 años, aspira a recoger el voto «útil e inteligente» para obtener representación y que los diputados de DPG «se conviertan en la llave del Parlamento». «Si somos los árbitros pactaremos con otras fuerzas unas condiciones concretas para el desarrollo de Galicia y acordaríamos un plazo de dos años para aplicarlas. Si al cabo de este tiempo no se han cumplido presentaríamos una moción de censura». Sobre los motivos para que los electores elijan las siglas DPG lo tiene muy claro. «El PP lleva once años en el gobierno y Galicia no crece ni progresa; BNG y PSOE tampoco están siendo un ejemplo en los sitios que gobiernan y el caso de Vigo podría servir de muestra para no votarlos».